Micro-pausas que resetean el sistema
Interrumpir el piloto automático brevemente devuelve perspectiva. Levanta la vista del monitor, relaja mandíbula y hombros, suelta el aire con intención, y cuestiona si lo que haces requiere tensión. Ese corte microscópico detiene inercia, rompe bucles rumiativos y permite elegir el próximo paso con claridad serena.