Aroma que marca transiciones
Elige un aceite suave, como lavanda o naranja, exclusivo para cambios de actividad. Difunde dos minutos antes de recoger juguetes o empezar deberes. El cerebro asocia rápidamente ese olor con cooperación tranquila. Cuida dosis mínimas, ventila bien y pregunta preferencias, integrando a los hijos en la creación del ritual cotidiano.