Realiza una inhalación nasal corta, seguida inmediatamente por otra pequeña inhalación para completar los alvéolos, y suelta una exhalación larga por la nariz. Repite de dos a cinco veces. Suele reducir tensiones rápidas y suspiros espontáneos. Úsalo en atascos o filas, manteniendo atención periférica y postura amable.
Inhala por la nariz contando cuatro, retén cuatro, exhala cuatro, retén cuatro, manteniendo hombros relajados y mandíbula suelta. Tres a cinco ciclos ordenan mente dispersa durante esperas. Si el conteo fatiga, baja a tres. Cuando avances, aumenta a cinco sin esfuerzo. La regularidad crea previsibilidad fisiológica.